PET reciclado en México: impacto ambiental y dónde llevarlo
El PET es uno de los plásticos más presentes en envases y embalajes. Separarlo y canalizarlo a reciclaje reduce basura, evita que termine en cuerpos de agua y permite que el material se reincorpore a nuevas cadenas de producción.
En empresas, la diferencia está en mantener el PET limpio, sin mezcla y con una logística de acopio estable.
Separación, acopio y rutas para reciclar PET
Identifica PET común en tu operación. Botellas, garrafones y algunos envases transparentes suelen ser PET. Si hay dudas por tipo de envase, lo recomendable es separar por categorías y validar con el acopiador.
Enjuaga y escurre cuando aplique. El PET con líquidos, grasa o residuos orgánicos contamina el acopio y puede causar malos olores o plagas. Un enjuague rápido y escurrido mejora el aprovechamiento.
Compacta para optimizar espacio. Aplastar botellas reduce volumen en contenedores y hace más eficiente la recolección, especialmente en oficinas y puntos de venta.
Define una ruta: entrega o recolección. Si el volumen es alto o constante, la recolección a domicilio evita acumulación. Para volúmenes moderados, una entrega programada a centro de acopio puede funcionar.
Solicita evidencia de disposición. Para programas empresariales, contar con comprobantes de recepción y reciclaje ayuda a reportes internos y a demostrar resultados ambientales.











